PINOCHO HA MUERTO Por Mónica Russomanno
"Pinocho malito está/ lo llevan al hospital/ en el hospital le dicen/ que no lo pueden curar". "Si no me pueden curar/ que me echen cuatro tiros/ que yo no puedo vivir/ con el corazón partido".
Es una canción que allá lejos en España mi madre y sus amigas cantaban mientras hacían rebotar la pelota. En ese tiempo Franco estaba en el poder, y Pinochet era Pinochet; a pesar de que se le notaba la madera pintada y la manipulación del titiritero, que por toda América creó marionetas para aplastar los movimientos sociales y expropiar riquezas nacionales. Hoy ha muerto. En su cama. Y no le echaron cuatro tiros. Qué se hace con un tirano muerto. Los cadáveres en la política tardan mucho en descomponerse. El señor Augusto Pinochet estaba ya muerto desde hace tiempo, pero guardaba sus fueros y sus inmunidades, y alarga su sombra sobre la sociedad que lentamente se democratiza. Hoy ha muerto. No se enfrentará ya a los tribunales, pero no ha escapado del juicio de la historia. Y la mayor derrota ocurrirá cuando nos pongamos de pie frente al nombre de Allende, que llegó a la casa de la moneda por decisión de su pueblo, y no mandó a su juventud al muere sino que tuvo la magnífica grandeza de hacerse matar por no abandonar el lugar que popularmente se le había encomendado. Terminará de morir Pinochet cuando el pueblo libre, cuando el hombre nuevo camine por las alamedas. Cuando Latinoamérica no tenga más casillas de cartón y chapa, y cuando cada niño nazca con un pan y no una deuda debajo del brazo. Cuando nuestro futuro nos pertenezca. Cuando las naciones vecinas nos sintamos hermanadas por la cultura y la sangre terminará de morir. Finalmente murió Pinocho con el corazón partido. Los huérfanos del régimen, los viudos y viudas, los que tuvieron que emigrar, los que perdieron parte de su vida seguirán gravemente las exequias. Sus ojos general, sus ojos no se compran ni se apagan. Lo seguirán a usted, y cerrarán la puerta cuando salga.
Fuente: La maquina de escribir. diciembre 2006. Dir. Anibal Sciorra
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